Capplannetta y los libros de autoayuda

Posted on 8:08


Sé que en el mundo literario están muy mal vistos los libros de autoayuda, sobre todo Paulo Coelho, pero yo tengo que confesar que he leído libros de autoayuda. Pueden decir los literatos lo que quieran, pero ese género vende y es muy consumido por la gente que ha tocado fondo. A Jorge Bucay no lo he leído, tampoco a Albert Espinosa, y a muchos otros que hay por ahí. Pero hasta el Quijote tiene una tendencia a la autoayuda y está bien visto, ya que todos dicen haberlo leído y lo único que se saben es el comienzo. Existe mucha hipocresía sobre los libros de autoayuda. Se critica a Mario Vargas Llosa por ser de derechas pero es un excelente escritor y un fenomenal orador. Se critica por el mismo motivo a Fernando Sánchez Dragó, y éste es de extrema derecha, pero es buen escritor. Cuando una persona está en la indigencia emocional cualquier cosa que le dé un halo de esperanza es bienvenida. Yo he leído a Paulo Coelho, lo confieso, he leído su obra El Alquimista y me ha parecido excelente. Existe mucha hambre de buena vibra y si esto es una manera de que ayude a las personas yo me quito el sombrero. Toda obra, por mucho que nos corroa el hígado busca una finalidad, ya sea educativa, ilustrativa o curativa, buscamos consuelo en la literatura y existe mucha literatura que nos habla de soledad, trastornos psíquicos, adicciones y otras dolencias del alma, no quiero citar ninguna, pero está en ese mismo nivel hasta el ensayo filosófico y lo vemos con buenos ojos. Recomienda el Ecce homo de Nietzsche a un enfermo de cáncer y sería, ya no para darte una colleja, sino para darte una patada en los huevos, así, como suena, dejemos que la gente lea, que consuma lo que crea conveniente, pues poco nos preocupamos por la debacle de la cultura y el cierre de tantísimas librerías como están cerrando, lean, lean por favor, mejor un mundo de lectores que de amantes de Belén Esteban. 

Capplannetta y el miedo

Posted on 7:09


Vivimos en la sociedad del miedo, eso no es nuevo. Los políticos nos invaden constantemente con mensajes subliminales, o con medias verdades, y nos hacen creer una falsedad cuando la verdad es otra distinta, tampoco es novedad. Ahora lo llaman FAKE, o sea, falso en castellano. La verdad parece estar en un estado manipulable y escurridizo. En la política nos venden miedo, en los medios de comunicación nos venden miedo, y todas las instituciones nos endosan temores a cada instante a través de los miedos. Se crean plagas de insectos para dar trabajo a los fumigadores, se crea inseguridad para vendernos seguridad privada, los mercados son unos farsantes que aplican el miedo en sus especulativas empresas multinacionales para vender, vender, y vender. Se vende miedo en Internet, los bancos crean miedos invasores para que contratemos seguros y productos como planes de pensiones. Está la obsolescencia programada que las grandes compañías introducen en sus productos, productos con fecha de caducidad. La fecha de caducidad impone miedo ante enfermedades o a el miedo a las gastroenteritis. En las playas existe miedo. Miedo en todas partes. Cuidado con el sexo, cuidado con un beso, cuidado con la cultura, cuidado con el libre pensamiento. Tengo unas palabras escondidas entre la verdad de mi boca y la verdad de mi mirada: las palabras son Que no pase nada, porque tengo miedo. El miedo a que ocurra la catástrofe, el miedo a que todo haga CRACK, el miedo a que algo sensible y frágil se rompa y después nada tenga remedio. Miedo a un infarto de miocardio porque lo dice mi cajetilla de tabaco. Cuidado con el cambio climático, cuidado con consumir carne, cuidado con la salud, tranquilidad existe poca, tranquilidad precaria, como que me parece que no existe. 

Capplannetta salvador de imprevistos

Posted on 6:08


Quedaron para ir juntos al médico, al parecer Ella tenía que hacerse una inspección vaginal debido a unos picores que tenía cuando hacían sexo Ella y Capplannetta. Iban en coche con el aire acondicionado a todo gas. Llegaron al centro hospitalario y en la sala de espera la gente curiosa los miraba. Capplannetta no sabía si lo miraban a él por la enorme barriga que se le notaba tras su camiseta ceñida, o a Ella por la sudor que desprendía de su cutis moreno. El caso es que en aquella sala de espera hacía un gran calor, era pleno mes de agosto, al rato, sale una enfermera de una sala y dice en voz alta: ¡Ella Trajina Velada!, y se levanta Ella sudando y dice, sí, soy yo, y acude a la sala de inspección. Le dice la enfermera quítese el pantalón y la ropa interior y tiéndase en la camilla, llegó una doctora de mediana edad y la inspecciona. Tras unos minutos le dice, bien, ya he acabado, le voy a recetar una pomada, se la tiene que echar por las noches después de asearse, vístase, Ella se dispone a vestirse y al ponerse el pantalón se le descose toda la parte trasera y se le veía su trasero, Ella se queda estupefacta, le dice a Capplannetta: -Casimiro ¿ahora qué hago para salir? Capplannetta le susurra: -No te preocupes, yo me quito la camiseta y te tapas el trasero. Ella asombrada le replica: -¿De verdad no te importa ir sin camiseta? Capplannetta le contesta: -Es una situación especial. Salen de la consulta y Ella va tapándose con la camiseta y Capplannetta va con la parte de arriba desnuda, se le veía un gran barrigón, la gente se reía de él, los dos avergonzados salieron de allí a toda prisa pues la gente los miraba. Llegan al coche y Ella le insinúa a Capplannetta: -Gracias Casi, eres mi héroe barrigón y le da un beso. Y Capplannetta sonríe orgulloso de sí mismo.

Capplannetta y el hecho de exponerse

Posted on 7:38


Debido a que tengo mis publicaciones en este web/blog enlazadas con redes sociales donde tienen acceso gente de mi familia cualquiera de ellos puede leer lo que escribo, para mí no es ese el problema, el problema es que no quieren que hable de cosas íntimas sobre mi enfermedad y cosas de ese tipo. Tampoco sobre la soledad, ya que dicen que yo no estoy solo y los únicos que vienen a mi casa son mis padres. Recibo alguna visitilla de vez en cuando, pero ignoran o se hacen los locos cuando les digo que he sido yo quien ha buscado esta soledad tan mía, que no los necesito. Que si quisiera compañía iría de bares o me iría de viaje, como tantas veces hice antes. Yo soy feliz exponiéndome en esta web/blog, no suelo meterme con nadie, salvo excepciones, pero únicamente suelo meterme con las altas esferas, con la burocracia y con algún tarugo, pero siempre y cuando no perjudique a nadie. Ahora, quieran o no, todo el mundo se expone, otros se exhiben, que es peor. Por que vivimos en un mundo donde se comercializa con datos, la BIG DATA la llaman ahora, tiene su significado en castellano como macrodatos, información masiva, es una terminología que afecta en toda la tecnología que compramos, nos quieren vender, vender y vender y vivimos en un mundo donde se puede saber muchas cosas de nuestra vida privada por mediación de Internet, y en la calle nos vigilan con cámaras, es de locos, es algo parecido a la novela de George Orwell titulada 1984. Que te censure la gente es algo que causa risa, a muchos les viene grande la World Wide Web, les ha llegado tarde, no la entienden. Me censuran a mí por lo que escribo aquí pero no censuran a otros cuando publican en las redes sociales mientras que implican a menores, es injusto, estoy harto de decir que esta Web/blog es una manera de implicarse desde mi vida cotidiana con lo que sucede a mi alrededor. Es una crónica de mi temporalidad, es un debate que lee todo aquel que quiera leerlo conmigo como único conversador. Para nada es un culto a la personalidad, esta sociedad está repleta de prejuicios, son un rebaño de corderos y lacayos que vive de las apariencias y de lo que puedan decir. Ahora el que no está preso lo andan buscando. 

Capplannetta y el largo agosto

Posted on 2:41


Va a ser un largo mes de agosto. Aunque en casa no me falta de nada, si no fuera por esta web/blog y las lecturas que me fascinan, también la música y YouTube, estaría subiéndome por las paredes, porque, ¿con este calor os apetece salir? Yo me parezco ya a mi ventilador, me da vueltas y más vueltas el largo día y su rutina. Por la noche refresca, una cervecita fresquita o un gazpacho andaluz de bote y así paso yo el mes de agosto. También suelo tomar café, pero ahora apetece menos. El verano es agotador, mi madre tampoco lo soporta, mi padre lo lleva bien, mi padre está acostumbrado a el calor de Sevilla, allí el calor es mucho más fuerte que aquí en Barcelona. Pero la calor de aquí es más sudorosa y más húmeda, debe ser por el mar, que lo tenemos cerca. Una cosa que odio del verano son las moscas, si abres las ventanas y te entran en la casa lo rondan todo y da hasta asco beber de un vaso, cuando más molestan es cuando estás comiendo. Hasta que no llegue otoño estarán molestando, pero hay en otros lugares que tienen otro tipo de bichos, como por ejemplo el dengue, o los zancudos, o las hormigas rojizas que forman un ejército de cuidado. Ahora en verano ya se sabe, bichos por todas partes. Esperaremos a poder irnos el año que viene al Caribe, allí sí que están de perlas. Aunque tendrán otros problemas domésticos, allí tienen aves hermosas como los guacamayos, también los colibríes. Trataremos de pasar el agosto lo mejor que se pueda, dicen que hay calor del Sahara, pero yo creo que son otros los motivos que no quieren decir para no crear alarma social. Eso creo yo, lo único que sé es que cada vez hace más y más calor y nada podemos hacer, bueno sí, remediar lo del cambio climático con energías renovables, por supuesto que podemos hacer algo. A los playeros les diré que no se duerman en la playa con este sol, salen quemados y te puedan llegar a dar hasta fiebres. El que avisa no es traidor. Pasen buen verano, lo mejor posible, sí señor. 

Capplannetta y el placer de releer

Posted on 0:13


Al parecer, es un verano raro, además de la gran calor que hace, la gente no sale de vacaciones, debe ser por la economía que a casi todos nos afecta. Hay veces que da un poco de pereza empezar con una buena lectura (aunque te la hayan recomendado hasta la saciedad) y prefieres releer lo ya conocido y que en el momento que lo leíste te gustó soberanamente. En esos momentos, en que te pones a releer aquello que ya leíste encuentras detalles, cosas que anteriormente se te escaparon, o imaginas el texto de otra manera a la que imaginaste en principio. A mí me pasa sobre todo con la poesía, cuando releo poesía a veces me impresiona y cuando la releo al cabo del tiempo no me impresiona tanto, tal vez hasta llegue a decepcionarme. Me ha pasado con Vicente Huidobro, también con Mario Benedetti, y más poetas hay por ahí. A veces me he encontrado con escritores y poetas que me decepcionaron a primeras y al releerlos han llegado a subyugarme. Me han emocionado. Me pasó con Antonio Gamoneda, y con Fernando Pessoa, debo decir que de Pessoa lo único que me gusta es su Alberto Caeiro, me emociona con gran intensidad. Sobre mis poetas contemporáneos no diré nombres, pero hay algunos muy buenos, contemporáneos digo de mi generación. Algunos pecan de herméticos, otros de insulsos, pero hay algunos que son buenos y buenas poetas. Los poetas de mi generación huyen de la rima, y un poema rimado con metáforas como galaxias es una delicia. Ponen la excusa de que rimar es cacofónico. Y puede que tengan razón en algunos casos, otros mejor que callen. En fin, sobre releer novelas o cuentos es otra historia, hay muchos escritores de cuentos que valen un Potosí, conozco a alguien que escribiría fantásticos cuentos y novelas sobre temas policiacos si se lo propusiese, eso vende, pero él escribe artículos brillantes y cuentos sobre temas variados, se llama Juan A. Herdi, aunque debo decir que no es porque sea policía, tiene un rico anecdotario, algún día os hablaré de él. Volvamos al tema en sí, releer novelas he releído a Enrique Vila-Matas, a Roberto Bolaño, a Truman Capote, a Bukowski, me encanta reencontrarme con esa realidad, en algunos casos anecdótica, y en otros, divertida. Lean, merece la pena distraerse leyendo, con música, café y cigarrillos, o si lo prefieren en la bañera, por qué no. 

Capplannetta y el primer amor

Posted on 0:49


Hace muchísimos años que no sé nada de ella, no quisiera verla, por timidez o vergüenza, pero no la puedo olvidar, ya que ella ha sido mi primer amor, no el más duradero, pero sí el más intenso. Recuerdo cada momento amoroso, de diversión, y también de placer. Yo para ella también fui su primer amor, eso es algo maravilloso. La inexperiencia, la inocencia, la primera vez, los besos llorando de amor y alegría al unísono, sus lágrimas de oro en aquel bar donde cortamos, mi verdadera y primeriza sensación de un amor correspondido, la pasión vivida cuando no estaban sus padres en casa, la entrega total por ambas partes, el primer amor no se olvida. El amor primero es pasional, quien lo probó lo sabe. La vida nos ha llevado por rumbos distintos, ella tiene hijos, yo no, ella es atractiva pues se ha cuidado, yo me he estropeado tanto que ahora se puede alegrar de que cortáramos aquel día en aquel bar. Yo me quiero, pero me gusta vivir con plenitud y me gusta comer, no en exceso, pero me gusta degustar la comida, la buena comida (aunque también la comida basura, como suelen llamarla). Me gusta el buen vino, aunque también la cerveza y otras bebidas espirituosas. Eso, y las drogas, han hecho mella en mí, en mi físico sobre todo. También psicológicamente. Pero ella no ha tenido culpa alguna, todo ha sucedido por mi mala vida. No voy a contaros gran cosa, sólo diré que cuando se vive el amor de esa manera te acabas arrepintiendo de errores cometidos en un pasado, errores inducidos por las ganas de vivir a toda prisa y querer probarlo casi todo. Todo tiene un final y un límite, es preciso saber encontrarlo, yo no lo supe encontrar, quería vivir deprisa y acabé por ser un bala perdida, aunque la vida me ha puesto en mi lugar. No estoy mal, hago todo aquello que me gusta, sin importarme el qué dirán, aunque se piensa y se piensa que hubiera podido pasar si esto o si aquello, y no se llega a una buena conclusión, las cosas pasaron y las cenizas se apagaron, ya nada puede renacer de ahí. 

Capplannetta decepcionado

Posted on 0:40


Aunque alguna vez haya escrito sobre Rosalía confieso que ha llegado a un punto en que me ha decepcionado, no como cantante de reggaeton, sino como cantante de flamenco. Se ha llenado de oro y lujos para ser una imitadora de Segunda de Beyoncé u otras y otros que hay por ahí. A Camarón de la Isla también se le criticó en su disco La leyenda del tiempo por fusionar el rock e introducir instrumentos no-flamencos, pero era flamenco, y revolucionó el cante, al igual que Enrique Morente fue criticado por introducir rock de Los Lagartija Nick en su disco Omega pero los dos, tanto el uno como el otro jamás se fueron de la esencia del flamenco por antonomasia, lo enriquecieron, pero el maldito reggaeton no, eso no es enriquecerlo, cierto es que sus actuaciones son puro espectáculo pero ya no se puede catalogar como flamenca, ha dejado la producción de Raül Refree para perderse en un esperpento con esas coreografías y ese oropel con que empalaga al más pintado. Me ha decepcionado su último disco, la he visto en actuaciones por YouTube y es verdaderamente nefasto. El reggaeton hace hasta mal al propio reggae, son músicas raciales y primigenias, al igual que el jazz contrapuesto es el jazz Free, es estropear la esencia misma de las cosas, es ensuciar el arte de mierda. No lo veo lógico que en su primer disco me dejara boquiabierto y en este último haya visto a otra artista diferente, es una aberración. 

Capplannetta y el acto de autopublicar

Posted on 10:10


Acabo de quitar de las webs mis libros autopublicados y me he quedado tan pancho. Cierto es que en una gasté menos dinero que en la otra (no digo el nombre de ninguna de ellas) pero he gastado mucho dinero en imprimir los libros, ya que son elaborados en Venezuela, y el envío desde allá me costaría carísimo, pero debo decir que he gastado mucho dinero en publicar un libro físico; de Venezuela solamente tengo los PDF e imprimir un libro hoy en España no es muy caro si son muchos, y yo he publicado muchos, pero el precio se minimiza a mayor cantidad de ejemplares que imprimas, y no sólo eso, se paga por arreglos de cubiertas, se paga ISBN y se paga por cada servicio que contrates, también se paga hasta por el código de barras, un abuso. En Amazon no es así, en Amazon si la edición y maquetación de la tripa es buena y si tienes las portadas propias sale económico, hasta te proporcionan ellos código de barras e ISBN. Sé que existe mucha animadversión en contra de Amazon, pero hoy por hoy es la mejor plataforma. Luego están las plataformas que te dicen que publican gratis y que te llevas un porcentaje de regalías del 12%, cosa inusual en el mundo editorial, y le envías manuscrito, te pasan las primeras galeradas y un contrato que en el cual te dicen que tienes que adquirir un mínimo de cinco ejemplares a unos precios desorbitados (por eso lo de las regalías al 12%) y los adquieres y tu libro se queda sin vender porque está a un precio inaccesible para casi cualquier bolsillo. En fin, léanse un libro muy bueno de Gabriel Zaid donde se hace una magnífica crítica sobre la cultura y sus gastos, el libro se llama Dinero para la cultura, es buenísimo, a veces hasta te puede hacer reír. Lo recomiendo. 

Capplannetta y el McDonalds

Posted on 1:42


Uno de mis placeres es la comida chatarra, o la comida basura, como quieran llamarla. Me gusta el Burgerking, Kentucky, Viena, Telepizza, Domino’s Pizza, pero la que más, es el McDonalds, ahí sí que no perdono. Mi pedido consiste en un McMenú con patatas normales y Coca-cola zero, tres hamburguesas con queso, McNuggets de veinte y un helado McFlurry de chocolates, aunque hace mucho tiempo que no voy, pero debo decir que para mí eso es comida, mala o buena, pero comida sabrosa. Ya sabemos que engorda, casi toda la comida de ahora, vivimos en la variedad del menú universal y hoy día engorda casi todo lo que comas. Que no es sana, vale, no será sana, pero está muy rica. Es que entrar en un restaurante McDonalds y ya te abre el apetito. Hay quienes en lugar de un McDonalds prefiere un restaurante chino, o japonés, o tailandés, o un Kebab turco, son comidas buenas todas, pero con respecto a la salud ninguna de ellas pasaría el examen, he dicho esas, aunque hoy día puedes comer en cualquier ciudad comida de todo el planeta y las hay de todas clases y maneras. Comida buena, la peruana, lo sé a ciencia cierta, también la española hace furor en el mundo. Una cosa que también me gusta aunque sea caro es los restaurantes vascos de pintxos, son caros, pero es buena comida. Pero comida buena la que hace mamá, la de toda la vida, esa es mi preferida. Coman donde coman, gocen. Se puede disfrutar de la comida con conocimiento saboreando las delicias que nos gustan. 

Capplannetta and a birthday party

Posted on 9:48


Últimamente solo celebro mis fiestas de cumpleaños con mis padres, sin nadie más, solamente me regala mi madre, son los únicos que me quieren bien, cuando ellos no estén me iré a algún lugar para ser feliz a mi manera, menos mal que existe Internet. He dedicado el libro que saldrá publicado en breve solamente a mis padres, he puesto: A mis padres, por su sacrificio absoluto. Sé hace mucho tiempo que sólo los tengo a ellos y ese sacrificio que hacen constantemente por mí se lo debo pagar con paz y tranquilidad hasta que fallezcan. Muchas cosas que hacen por mí que no diré, pero a ellos les debo todo lo que soy. Mi padre, un hombre bueno, demasiado bueno, nada perezoso, enamorado de mi madre, inteligente aunque se lleva mal con las nuevas tecnologías. Mi madre, luchadora, trabajadora, madre excepcional, mujer de su casa, es muy coqueta aunque fiel a mi padre hasta el fin de ambos. Tengo una maravilla de padres. Se han sacrificado por mí siempre. Buenas enseñanzas, buenos consejos, mi madre es más práctica que mi padre y maneja mejor las nuevas tecnologías. No quiero daros el coñazo, pero mis padres son sencillos, honrados y buenísimas personas. He dicho antes que menos mal que existe Internet, en Facebook, Whatsapp y en Instagram me felicitan los conocidos. Tengo a un montón de familiares borrados, sé que no me quieren, yo tampoco a ellos, no es que sea un antisocial ni nada de eso. Soy distinto, soy yo y mis circunstancias, como decía aquel. Me consuela contar esto aquí, en este lugar, si me preguntaran que tengo de outsider diría: todo. 

Capplannetta y las sombras

Posted on 1:20


Las sombras son sombras desde más allá de la noche de los tiempos, las sombras de la nada las llamaban los poetas en épocas pasadas allí en el territorio del Al-Andalus. Las sombras son un misterio porque nacen en las cosas primigenias, sin las sombras no seríamos hombres; luz y oscuridad, ¡qué dos materias contrarias con alma de galaxia son las sombras! Las sombras pueblan de voces las flores que ha de conocer el alba, y en esas sombras se encuentra la madre aún pariendo de sollozos su esperanza lograda de carne nueva, el niño se decanta por llorar ante la luz y estuvo en la sombra de la vida nueve meses latiendo. Aurora que emerge esbelta entre los polos opuestos, clima de siete plegarias busca breve símbolo de luz de resplandor allá en la luminosa mañana, se entregan las sombras a la noche, y en el día son grises virtudes que el sol alimenta, cuerpos fatuos se esconden de la gran verdad sin templo ni efigie ni deidad, un cascabel rodando es el preludio de que hay vida adentro, de que es cierto, es la semilla de toda criatura, allá en las cuevas grandes y en las minúsculas, en los mares y toda la tierra es sombra. La luna, miles de veces verdad, se mide en la altura y otorga sombra a quienes la busquen, no dudéis que han de encontrarla, no dudéis que también el fuego será el primer protagonista del progreso del hombre, voz de los hombres, animales, pueblos del mundo, flores de los siete climas, fugitiva de desprecio es la hipocresía y la piedra quieta resulta ser verdad, el viento apaga los pequeños fuegos, pero a los grandes los convierte en infiernos. Sombra la de Fausto, sombra la de Alonso Quijano, sombra la de Jaun de Alzate, sombra la de Aureliano Buendía, sombra la de Dorian Gray, sombra en los cuatro puntos cardinales, sombra, magnífica sombra, sombra, sombra. Buena y mala sombra, el destino aguarda la buenaventura. Dios mediante. 

Capplannetta y su primer poemario

Posted on 13:57


Ahora en septiembre se cumplen veinte años desde que publiqué mi primer poemario, debo decir que a estas alturas no lo hubiese publicado. El libro se titulaba El Grito del Arlequín, era una especie de poemario de cuentos, con siete u ocho poemas mal rimados y largos como día sin pan. Repito, hoy no lo hubiese publicado, pero lo publiqué y fui mal asesorado, era mi primer libro y me quería comer el mundo, pero el mundo me engulló a mí antes. Tuve que aguantar que me tildaran de Poeta de las razas, que cojeaba mi poesía y muchas cosas más que no diré por vergüenza. A lo hecho pecho, eso dicen, pero era un libro de un chaval joven que quería ser poeta (empezaba a serlo) aunque el hecho de ser poeta no se me puede atribuir ni ahora, ahora que mi poesía ha mejorado, ahora que estoy más leído (aunque no lo suficiente) y ahora que tengo experiencia en auto publicación, experiencia, que la dan los años, y la vida que enseña, maestra vida, y he llenado muchos cuadernos de tinta para acabar escribiendo ante una computadora. Pero de lo que más me alegro es que todo tiene su proceso, y todo escritor que pretenda escribir decentemente bien debe leer, leer, y leer, y hacer no poca cura de humildad. Han pasado veinte años pero sigo siendo el mismo, a veces peco de ingenuo, otras de soñador e iluso, pero bueno, son cosas por las que luchar, la escritura, he leído a los clásicos (no a todos) aunque me queda tanto por leer... La verdad es que no leo demasiado a mis contemporáneos publicados, en realidad leo mucho blog, escribo, pero trato de leer todo aquello que me parezca interesante, hace mucho que no voy a una librería, tampoco a la biblioteca, me suelo descargar PDFs por Internet, también compro, pero estoy orgulloso de mis libros, a ver si vienen tiempos mejores. 

Capplannetta en la Taberna Fantástica

Posted on 1:42


Poco se habla, o tal vez poco se conoce, la gran obra de teatro La taberna fantástica de Alfonso Sastre escrita en 1966 y estrenada en 1985. Quizá sea porque el autor anduviera en sus últimos años entre “malas compañías”. Pues en sus últimos años anduvo con la izquierda abertxale, si consideran los tuercebotas que éstos son los malos; ni malos ni buenos, los ideales van en otra dirección, o a otro ritmo a la obra de un escritor o poeta, sea cual sea su raigambre o su raza. La taberna fantástica es un espejo fiel de la España analfabeta y también de su lumpemproletariado más enquistado en el norte de España, en las dos Castillas y en la Capital. Hablo en especial de la etnia de los mercheros, de los mal llamados kinkis, de aquellos que se dedicaban a hacer la quincalla, a hacer utensilios de menaje con latas y materiales fáciles en ese manejo del oficio marginal y hoy en día en desuso. Cuando hablo de mercheros también hablo de estigma social, de marginación, de jerigonza distinta, chapurrean entre el romaní y la jerga del lumpen, viven en clanes como los gitanos, y muchos son carne de presidio, y en algunos casos de reformatorio. Rafael Álvarez “El brujo” nos deleita (otra vez) con un monólogo que empieza con Mi vida es una novela y sigue en su papel de Rogelio “el hojalatero” y después sigue como colofón del monólogo el interpretado por Vicente Cuesta en el papel de “Carburo”, aunque también he visto la obra en el papel de “Carburo” a Juan Luis Galiardo; la génesis y la estructura de los dos monólogos, el de Rogelio primero y a la zaga el de Carburo, gozan de una expresión dramática que no nos deja indiferentes, refleja muy bien la vida de aquellos años de abusos y tropelías variadas contra la población más débil debido a la vida nómada y por parte de las autoridades de la época, fascistas y severas. La taberna fantástica es una brillante obra de teatro, que abre espacios para conocer tal idiosincrasia española, no es un mundo para hacer turismo ni para tomarlo con frívola distancia, pero sí relevante socialmente hablando. Hoy día los mercheros han dejado sus carros y su quincalla, algunos son afiladores, o los ves por los mercados vendiendo sillas o aparejos de cocina. Muchos son analfabetos, pero son astutos en los temas de la vida, y usan una picaresca adormecida por las vidas de confort algodonado y acolchados entreactos de modorra hipócrita como sobremesa que estamos viviendo hoy en día. Busquen en YouTube La taberna fantástica. La sugiero y anticipo luminarias de entendimiento y de conocimiento enriquecedor. Es todo un ejercicio antropológico de cómo han ido cambiando los tiempos, parafraseando a Dylan, y se sentirán con el privilegio de husmear en la vieja Europa más negra y en la huella que rastreamos aquellos que no nos conformamos con las historias de celofán y materiales sintéticos como el poliéster de gran hipermercado y rebajas de oropel, o el moderno nylon de desprecios ocasionales y decadencia que aparta y margina dentro de martingalas provenientes desde los aires de grandeza y ridícula superioridad del todo gratuita. Véanla.

Capplannetta y Sid Vicious

Posted on 6:14


Recuerdo el año 1995, y sobre todo recuerdo el mes de agosto de ese mismo año, por aquellas fechas yo bajé para Sevilla, y estuve en el pueblo de mi padre, llamado El Ronquillo. Por aquella época yo bebía alcohol y fumaba hachís, y en ese pueblo pasé unos días que tuvieron cosas buenas y otras no tan buenas, las denominaría como desavenencias con alguna gente. Al parecer mi gente cercana estaba preocupada por mi riesgo de próxima locura, y recibí consejos, advertencias y reproches sobre mi vida de punkarra de medio pelo, ya que en esa época yo tenía un cuerpo delgaducho y me parecía (según decían) al bajista de los Sex Pistols Sid Vicious. Mi manera de vestir y mi vida desaforada hacían pensar que tenían razón. No era mi intención parecerme a Sid, tampoco trataba de imitarle, pero en ese pueblo pequeño daba la nota. Lo siento por mis padres, pues no lo pasaron bien, recuerdo hechos que ocurrieron en esos días que han repercutido en mi vida para siempre. Aunque yo, cámara en ristre, hice unas magníficas fotografías tanto en el pueblo como en Sevilla capital. Me reencontré con la niñez de mi padre, pero a él no le gustó que fuese yo a su pueblo sin mis padres. Quizá de otros males que no diré me hubiese librado. Pero la vida habría que vivirla naciendo dos veces, aunque algo que no sé explicar nació en mí desde aquel agosto de 1995, es un misterio, cuando llegué a casa de mis padres me compré un cuaderno y comencé a escribir, hasta ahora. 

Capplannetta conectado

Posted on 4:09


Escribir fragmentos del nunca te olvido me ha causado no pocos problemas, entre tantos y tantos poemas jamás me olvidé de lo que he sido, porque causan los estériles temas orgasmos con un embudo, o tal vez con un condón, causan las críticas con flemas con que me quemas picantes y sonantes fonemas en el blog de la vida sin aquel pudor, me quedo con aquello que te pido aunque no tenga yo tus antenas, tengo un singular aullido allá en mis noches serenas, y me queda la ilusión en ristre de  ser parte de esta conexión, por Antequera a veces he salido, también a purísimas penas, entre tetes y también nenas de ese glosario de la guía fría de la emancipación; he llorado y he sufrido, me he agujereado las venas entre desayunos y cenas, deprisa he vivido, otras he digerido mi repetida mañana sin sol, muchas veces rozo el absurdo, otras me sacudo los apellidos, a veces soy causa de gazapos con toses y ruidos, otras me retracto de ver a este mundo burdo, siempre creo que vendrá algo peor, y otras tantas todo un bien menor, sé que soy un garrulo pero no me lo digas que me aturdo, te disgusto si me quedo en calzoncillos, sé que perdí unos siete tornillos, y trato de disimularlos con un rotulador, hay veces que mastico el amor del todo crudo, no creo ni en ser feliz de un estornudo ni en repetir siempre la mismísima torpe canción, hay veces que me disculpo, otras tantas acaricio mi turno, y después que vengan con zarandajas, me parten el alma en rodajas, ya no tengo aquel mal vicio nocturno, ni me aplico en ninguna rebelión; soy de los que cortan bien las barajas, conozco bien a los mejores tartajas, deambulo el patio taciturno, siempre con las rebajas de este saldo de cara al exterior, no creo en jaulas de oro ni veo en ojos ajenos las pajas, me río de este juego con tus posibles ventajas y de los pedantes de medio pedo que asaltan el televisor, no creo en Torrebruno ni me planteo comerme tus tristes migajas, no me recuerdes que no te veo, prefiero todas aquellas mareas bajas y me bajo si me mareo, tú tal vez te mareas cuando te bajas, no digas miedo si no te rajas, el miedo es miedo y es un gran impostor, no pretendo ser ni súper López, ni pretendo ser Mister Proper, prefiero ser tan solo yo. Y después yo. Solamente yo.