Capplannetta y sus paseos por las ramblas

Posted on 17:00

Allá por el año 1998 agarraba mis dos cámaras réflex, una  CANON EOS10 y una SAMIANG semiautomática y me iba por las ramblas de Barcelona a hablar con la gente y a tomar fotografías. Le hice fotografías a Carmen de Mairena enseñándome un pecho, también a bailarines de tango, titiriteros, y gente que hacían el número de la estatua, y también pintores y músicos. En aquella época yo tenía un enorme sol en el corazón y me comportaba de manera inocente, eso me daba un punto de valentía, recuerdo que me entrevisté con un mexicano y hablamos largo rato. Éste me dijo que los andaluces acaparaban los trabajos de la ciudad, cosa incierta, ya que conozco como son los trabajadores andaluces, mi padre y mi madre son andaluces. Mientras que me paseaba por las ramblas tomando cerveza identificaba la Barcelona tan desigual que había por aquella época. Por supuesto no había demasiada inmigración, ni Barcelona era el parque temático que es hoy. Hoy no podría hacerlo. Recuerdo que compraba las cervezas en la bodega de mi barrio de extrarradio en la ciudad de Sabadell, y me las llevaba en una nevera portátil que me acompañaba por mi viaje a las ramblas. Dejaba el coche aparcado en el Raval (Barrio Chino) y me iba a pie a perderme en el maremagnum de gente que andaba las ramblas. En esa época eran más permisivos con respecto al alcohol, yo disfrutaba con la ilusión en carne viva, era simplemente un chaval de barrio periférico un tanto provinciano, por el hecho de pasear entre la gente y después hacer entrevistas, lo único que lamenté no tener grabadora. 

escritora con gato

Posted on 18:01

Era una escritora sublime, todo lo que ella sabía lo había aprendido de los clásicos griegos, también los romanos y los existencialistas franceses y alemanes, conocía bien la literatura hispánica, aunque ella se decantaba por los sudamericanos contemporáneos, éstos le apasionaban, hablaba con frecuencia de Pedro Lemebel, de Alejandro Zambra, y por supuesto, Roberto Bolaño e Isabel Allende, todos chilenos, una amiga le dijo cierta vez que los escritores chilenos escribían tan bien porque éstos tenían los pies enterrados en el barro, nunca se olvidaría de aquello, aunque también conocía la obra de poetas y escritores de otros países de América Latina, también leía a escritores mexicanos y los estadounidenses, pero en especial los escritores chilenos le llamaban sumamente la atención, hecho que le hacía parecer provinciana y anodina en este sentido, pero se hacía esa acusación nada favorable para hacerse la graciosa. Tenía un gato al que llamaba Chichín. Éste era un gato siamés y como no estaba capado tenía unas dimensiones poco frecuentes en los gatos. Chichin era el rey de los gatos del vecindario, esto, su dueña, Araceli, lo desconocía, aunque le dejaba la puerta de la casa abierta para que saliera y se despejara, con tantísimo humo que había en la casa era bueno que le diera carta blanca para salir y entrar cuando quisiera, pues Araceli fumaba, y mucho además. Araceli estaba escribiendo su quinta novela para publicarla en una de las mejores editoriales del país, ella tenía un apartado de correos para recibir correspondencia y poder ella enviar decenas de cartas que enviaba a sus lectores, pues ésta contestaba todas las cartas de lectores y de críticos, contestaba incluso las malas críticas. Ella se podía permitir ese lujo, pues tenía un corazón a prueba de bomba, era dura y fría, aunque aparentara ser un ser adorable. Cierto día que fue al apartado de correos entre las cartas y paquetes con libros para que los leyera y reseñara encontró la carta de un lector nuevo, Luis se llamaba. Cuando Araceli llegó a su casa la primera carta que leyó fue la de Luis, llevaba mucho tiempo sola, demasiado, y a lo mejor el tal Luis era un pretendiente aparecido en una situación ideal para ella. Ya estaba harta de estar sola.
En la carta de Luis descubrió que era un señor de su misma edad con unos excelentes modales clásicos. También leyó que Luis no tenía pareja y además era una persona culta. A ella la impresionó bastante. Decidió escribirle directamente y preguntarle si tenía éste hijos, ya que Araceli era una persona un tanto celosa, ese siempre había sido su problema, y también, porqué no decirlo, su gran debilidad, le mandó la carta a Luis. Y pasaron las semanas, Araceli contestaba a las cartas, trabajaba en su quinta novela, y daba de comer al gato, y también cocinaba para ella. Ese día se levantó eufórica, pues iba a la estafeta de correos a ver el apartado de correo, y también de paso a ver si había contestado Luis. Llegó a correos y comprobó que éste le había contestado. En la carta Luis le decía, ya que no esperó a llegar ni a su casa, y Luis le informaba de que, en efecto, tenía un hijo de ocho años, ella quedó muy decepcionada, pero justo cuando llegó a su casa, pese a que supo que tenía hijos, le escribió una carta relatándole su día a día sin importarle lo más mínimo. Le envió la carta y se olvidó durante algunas semanas, ya había mandado también la novela, su quinta novela al editor. Se levantó esa mañana triste, y de repente sonó el timbre, estaba la puerta semi abierta por Chichin que merodeaba por la casa. Abrió la puerta mejor y se topó con un hombre guapísimo, éste le dijo: -Hola, soy Luis, es usted Araceli ¿verdad? Y ella contesta sí, aparentando poca sorpresa, y le dijo pase usted, y Luis entró a la casa. Éste empezó a estornudar, una y otra vez, y le dijo Luis sin haber intercambiado palabra alguna, ¿tiene usted gato? Y Araceli contestó: -Sí, tengo a Chichin desde hace años. Y de repente Luis salió despavorido de la casa y dijo: -Me voy, soy alérgico a los gatos. Araceli se quedó petrificada. Ella que no le puso trabas por tener un hijo, se dijo, en la vida me separaría de Chichin por muy guapo que sea ese hombre. Y grita: -Vaya usted con Dios, señor Luis, pero Chichin llegó primero. 

madres de hijas que son madres

Posted on 18:23

A veces sin querer nos ampara la techumbre del matriarcado, sobre todo en mi familia, la figura del padre en mi familia es hacer las mismas labores que la madre, y esto no quita que la figura paterna carezca de lugar importante dentro del seno familiar. Pero hablando claro, las madres son las que parten el bacalao. No en todas las familias, pero es una cosa grande pertenecer a un matriarcado. En algunos lugares la mujer es hija y madre de hijas, normalmente son una institución como lo es una familia normal. Me refiero a la mujer y al hombre. A veces una madre soltera cuida, mima y ejerce de madre de una manera entrañable. Desde aquí abogo por una familia matriarcal, las madres están presentes de manera tan extrema que son el núcleo o el pilar de la familia. Estas madres suelen ser las que se buscan la vida para dar alimento a su plebe. Normalmente los maridos son una mera figura decorativa, ya que siempre andan bebidos y carecen de responsabilidades, dando toda la carga familiar a las mujeres. Pero éstas defienden a muerte las necesidades básicas de los hijos, dándoles estudios, vestimenta y alimentos, y cuando llegan los días festivos sus regalos según sea el día que haya que celebrar. Benditas mujeres nacidas de madres con las situaciones parecidas a las hijas. Son padre y madre, son cocineras de hijos exigentes, sin poder dejar la cocina. 

Capplannetta y el tabaco

Posted on 19:05

Me encanta fumar, ya sé que es peligroso y que fumar mata, pero en la vida como también en la literatura no se entiende sin el tabaco. Al principio se convirtió en un hábito para reuniones sociales, luego hasta llegar a la postmodernidad ha alcanzado dimensiones más individualistas. Todo se lo debemos a Sir Walter Raleigh, que fue quien lo introdujo en toda Europa. Sir Walter Raleigh era el preferido de la reina, ya que era marino, escritor, político, corsario y cortesano inglés, y tenía una perspicaz inteligencia, como se fumaba en sociedad les retó a la reina y a los cortesanos que podía medir el peso del humo, los cortesanos se preguntaron de qué manera, y Sir Walter Raleigh cogió una balanza y puso en un lado de la balanza un cigarrillo entero, apuntó su peso, entonces se fumó el mismo cigarrillo que pesó cuidando de que toda la ceniza y la colilla (pucho) se pesaran en la balanza y apuntó su peso, luego lo restó con la cantidad que había anotado del cigarrillo entero y ese era el peso del humo: el resultado de dicha resta. También se han dado casos que literatos fumadores, en la novela La Colmena de Camilo José Cela se fuma muchísimo entre el grupo de escritores y poetas parroquianos del café. Roger Wolfe, el escritor hispano-británico es un gran admirador del tabaco, pero al final acabará siendo ilegal y tendremos que conseguir nicotina en el mercado negro, si no, ya verán al tiempo. 

Capplannetta y el hecho de bloguear

Posted on 17:27

Como ustedes saben tengo un par de webs/blogs, y en ellas autoficciono mi vida particular, vamos, que hablo de mi vida privada. Podría hablar de otras cosas pero hoy día es muy cotidiano exponer su vida o su arte, según sea lo que se quiera exponer. Odio la palabra exhibicionismo, lleva una connotación como de exhibicionista y no me gusta, además que no es eso lo que hago. Cada vez existe más gente que se expone de manera normal y la gente entra en su intimidad como si entraran los vecinos aquí a mi sala de estar. ¿Se vulnera la intimidad o somos nosotros quienes lo hacemos posible? En toda literatura cuando un escritor nos narra una historia nos cuenta detalles de su vida privada, autobiográficos, otros lo llaman autoficción a lo de mezclar ficción y realidad, pero el maestro por antonomasia es Truman Capote y su literatura realista, como en un cuadro de Hopper. La realidad es como un poliedro de perspectivas que todas definen al autor, o en el otro extremo, en ninguna de ellas. En Instagram se publican conversaciones, incluso se recita poesía en directo, y todos se exponen. Internet a cambiado el concepto de intimidad que antes sí teníamos de otra manera, eso es cierto, pero se ha virtualizado nuestra rutina y eso es porque la gente está muy sola, la gente está alienada cada uno en su frontera particular. 

Capplannetta y su despertar

Posted on 17:13


No sé decir a qué hora me voy a dormir ni tampoco la hora que me voy a poner en pie. Los existencialistas llamarían al despertar como la primera náusea del día, aunque yo no, para mí despertar es comprobar que sigo vivo y lo primero que hago es ir al baño (imagínense), a veces incluso a vomitar, pero me lavo las manos y la cara, me bebo mi primer café y ya comienzo a ser persona. Me fumo un primer cigarrillo y me pongo algo de música (el tipo de música varía en cómo y de qué manera tenga el ánimo), a veces me pongo flamenco, otras, me pongo algo de pop rock, pero siempre en español, tengo que entender lo que escucho, otras veces pruebo con el silencio, a veces es lo mejor. A veces me despierto temprano, y otras, según a la hora que me acueste, me suelo despertar tarde. Me tomo un vaso de leche de vaca semi desnatada y también un gran vaso de leche de soja. Suelo ver el correo electrónico y las noticias de Twitter. Una vida de lo más normal, ya que no soy una persona complicada. Soy la mar de sencillete. Después llamo a mis padres antes que ellos me llamen a mí, pues se preocupan si me demoro. Me encanta asomarme al balcón y que el cielo sigue azul, y que ya empieza a haber gente en la calle, esto me consuela bastante, porque significa que hemos hecho las cosas bien. Yo no suelo patalear como otros ni darme ínfulas de nada, con tener café, y gracias a mis padres, comida diaria no necesito de grandes maravillas para estar bien, y que conste que no digo feliz, la felicidad es muy relativa. No confío de la gente feliz, ocultan algo. 

Haga el favor de cuidarse, señor Martínez

Posted on 10:02

Mucho se ha hablado y se llegará a hablar del bueno del señor Martínez. Escribe canciones porteando endorfinas, es un gran lector el señor Martínez, orgulloso de tantos amigos ilustres que tiene su ilustrísima voz de carajillo, orgulloso de su primera edición del Ulises de Joyce, quizá muchos le envidien, quizá muchos le den la paliza, pero por lo que más debieran envidiarle es por lucir de talento bocachancla, conocido por el insigne señor Martínez con el nombre de composición redonda y no la de una o redondeada, aunque ésta composición redonda no sea más que la punta del iceberg, pues al señor Martínez le suenan las haches; ya hoy desprovisto de vicios como representación en la que especular pesares, anécdotas y turbulencias, te sacudes el polvo de ángel promiscuo, y las cenizas de demonio bocazas en las cavernas profundas de mi sed de palabra musitada, quizá estés en las alturas como poeta de parnasos laureado cientos de veces por tu público, pero ahora comprendo tu miedo escénico, de veras que sí, ¿quién no teme a las grandes masas de gente? Eres un mito viviente, éxito en México, éxito en Perú y éxito en Argentina, tienes talento, luego de tu porte de figurilla de futbolín, de guisa de Pepe Cuervo o poeta malandrín, ¿sabe su excelencia a quién hay que matar? No se ría usted así, señor Martínez, que en la de hoy vamos a perder los alamares, y perderemos también la vergüenza, si esta tuvo cabida en el diccionario de su exquisita pluma donde hacía brebajes de sus bambollas en esa revista llamada Interviu, haga usted el favor de cuidarse, la Salud es lo primero. Cuídese señor Martínez, tenga cuidado de no tropezar. Existe un público que no tiene precio que usted lo entristezca con su ausencia. Luzca su sombrero bombín, tiene cierto parecido con un chupachups y debe de cuidar más sus formas y no meterse en camisas de once varas, repito, cuídese señor Martínez. 

Capplannetta y la cosa sentimental

Posted on 19:59

Después de haber hecho locuras por amor comprendo de que es hora que siente la cabeza. Una mujer puede hacer caer a un hombre en la precariedad sentimental más absoluta. No busco a una madre, ya tengo a la mía. No busco sexo por sexo, aunque tengo la experiencia de que una mujer lo necesita más que un hombre. Yo me casé con una sudamericana, crucé catorce horas de pesado avión, me casé solo. ¿Y de qué me sirvió? Al final todo resulta un absurdo de intereses creados. Intereses tanto por una parte como por la otra. Tengo amigos que están casados con sudamericanas y se casaron y se conocieron aquí, han cimentado una familia y viven en paz y felices. A veces el sacrificio no es valorado por ambas partes, todos somos unos egoístas que buscamos tener todo de nuestra parte sin pensar en las necesidades de la otra parte. Es de cajón decir que a partir de este nuevo siglo los matrimonios serán cada vez más mixtos. La globalización es lo que tiene, se convierte todo en una mezcolanza de costumbres y comidas de distintos países. Ahora estoy bien solo, hago lo que quiero y a la hora que quiero, por eso amar en tiempos de Internet tendrá tanto éxito para la gente tímida, yo conocí a mi ex por Internet y todo ha sido como un sueño que tuve la otra noche, a veces me invaden las sombras pero tengo la conciencia tranquila.

Capplannetta is of Mamicap

Posted on 17:01

Una vez me acusaron de ser una especie de llavero para la gente, aunque me encanta ser parte de un engranaje de un mañana que nadie sabe. Como la canción de The Beatles, la canción es Tomorrow Never Knows, y tiene una excelente filosofía además de ser una estupenda canción. Gracias a que nadie conoce el mañana, ni los profetas ni los echadores de cartas, sólo Dios sabe cuál es el destino que nos tiene preparados. Me encanta que la gente me vea como alguien cercano, alguien próximo, aunque la verdad es que estoy alejado del mundo. A veces me pregunto: -¿Qué habré yo visto u oído para tener tanto miedo en este cuerpo mío? Pues no sé, pero a veces la bestia somos nosotros mismos, siempre le he temido más a mi propia conciencia que a mis semejantes. No tengo porqué culpar a la gente de algo que no hay pruebas evidentes. Pero a mí me han matado como un pájaro muertecico. Hace poco me llamó mi madre por teléfono para saber de mí y yo en ese momento dormía, y le reproché que me había despertado, pues bien, el día que ella me falte lo voy a echar de menos, a ciencia cierta lo sé. Digo esto ahora que está ahora viva, el día que me falte me voy a acordar tanto de mis padres... aunque algunas veces discrepe con ellos yo sé que los voy a extrañar. 

No te tires al tren

Posted on 16:50

Se tiene que estar muy desesperado como para tirarse al tren. Debe ser una muerte extremadamente violenta. Conozco varias personas que lo han hecho con éxito, si se puede llamar éxito a la putada de hacerte picadillo. Pero hablando en serio, deben de estar severamente atormentados aquellos que dicen no puedo más y me tiro al tren. Las personas que conocí y se tiraron al tren eran todas cercanas a la vía del tren que va de Sabadell a Terrassa, más exactamente en Castell-Arnau, en la foto he captado el punto exacto, no es morbo, ni humor negro ni frivolidad, es cuestión de asombro, nada más, hubo gente que se lanzó al tren dejando todo preparado, dejaron las llaves de su casa y se tiraron al tren portando solamente el DNI, otros lo consiguieron a la segunda o la tercera vez, la verdad es que era gente buena. Pero lo que más me llama la atención es la valentía, por decir algo, que le echaron al lanzarse al tren. Repito, es una muerte demasiado violenta, estremece la manera de como ejecutaron su propia muerte. Es como si hubiesen tirado la toalla pero no por cobardía hacia la vida, sino de una manera valiente, pienso en el sufrimiento que deberían estar pasando estas personas. Me aterroriza enormemente. 

Capplannetta y la escritura

Posted on 18:25

Habrán notado que últimamente escribo mucho, quizá sea demasiado. Tengo muchas cosas que decir y las digo, aunque me califiquen de loco, este que les escribe no quiere dejar ningún cabo suelto, o de otra manera, no quiere dejarse nada en el tintero. Quiero pensar que lo que escribo le sirve a alguien, aunque sea solo por el hecho de reírse de las cosas que digo. Las digo porque las siento, en esta bitácora ninguna vez me podrá acusar, el que la lea, de que digo mentiras, quizá alguna errata, quizá algún gazapo o como mucho una exageración, pero jamás miento. Las cosas que escribo son crónicas de un escritor aficionado que intenta ser peregrino en el desierto, quizá no dure cuarenta días predicando como Jesús, pero sí llevo más de cuarenta publicaciones este mes. No me gusta sacar pecho con con cosas tan ilusorias pero escribo porque la soledad es a veces una compañera que invita al diálogo con nadie, y como con nadie lo veo una locura, lo hago para usted lector. Ha habido momentos en que he sido indiscreto y he confesado cosas que otros no harían, pero éste soy yo, no seré ningún juguete roto, tampoco un personaje apaleado como a un pelele, mi personalidad es más fuerte que todo eso, no escribo con un convencimiento de tener un público lector, escribo para encontrarme o reencontrarme conmigo mismo. Sean ustedes bien venidos, sóc capgrós sense planeta. 

Cuando se ven las cosas desde Internet

Posted on 17:04

Veo a este país muy mal. Cuando ya empezamos a gritarnos rojos y fascistas por la calle es cuestión de pararse a pensar. La democracia está en peligro. Yo lo sé porque lo vivo aquí en Catalunya, y lo veo cada día por Internet. Ya estamos, en lugar de estar unidos sea de la idea política que se sea, estamos como cuando aquí en Catalunya los nacionalistas y los soberanistas se cruzaban improperios en plena calle bajo el telón asqueante de la demagogia. Yo no he vivido la guerra civil, yo nací en el babyboom de los setenta, pero por lo que he visto en televisión, por lo que me han hablado mis mayores, estamos como en el 1936. Señores pero ¿qué banderas pintan aquí? Cuando estamos hablando de una pandemia, y ahora gobierna la izquierda más de derechas, aunque haya coalición con Unidas Podemos, pero que esto es un problema sanitario, y los que tienen que estar al pie del cañón son los sanitarios, ¿qué pintan las banderas? ¿Qué pinta el llamarnos rojos unos y fascistas los otros? Que la cosa se está yendo de madre. Desde Internet puedes ver a dos bandos enfrentados y el problema de fondo es sanitario, repito. Lo que ocurre que no soportan que gobiernen los de Pablo Iglesias, pero sí están gobernando en un gobierno que nunca ha habido tanto cargo de vicepresidencia como lo hay ahora. O como también decir que vamos a acabar como Venezuela, pero señores, que el vicepresidente Pablo Iglesias tiene las manos atadas. 

todo por la audiencia

Posted on 16:58

Vamos a traer series nuevas, venidas, nada menos, que de Hollywood y su cloaca del americanismo más demoledor. Negociaremos con las productoras de cine de cada país para ofrecerles a esos descerebraos a un precio muy competitivo toda la telebasura que sus estómagos aguanten. Compraremos contenido de primera de la HBO, de la Paramount, de la Metro Goldwyn Mayer, de la Universal, de la Columbia, de todas, hablaremos con discográficas, hablaremos con Bollywood, vamos a ofrecerles una televisión globalizada a un público totalmente globalizado. Verán que éxito tendremos dando a la audiencia todo aquello que desea videar directamente desde su sofá. Haremos televisión, con cómicos, con músicos, con entrevistas a cárceles de todo el país, mejor si éstas son de máxima seguridad, ya verán lo bien que lo van ustedes a pasar, implantaremos una televisión con espectáculo a modo global, verán pura pornografía a precio muy comercial, sexo de todas las variedades para que no tengan que pensar, esto será la hoguera de todas nuestras vanidades y las televisiones van a estallar, con fibra óptica, mayor velocidad, un, dos, tres, volvamos a empezar, metamos mierda tras mierda para que no tengan en qué pensar, pensar en que no tropiezan, si tropiezan que cambien de canal.

Capplannetta sin cargo de conciencia

Posted on 14:47

Con lo bonito y satisfactorio que es vivir sin ningún cargo de conciencia. Decirse a sí mismo: -Hoy puedo dormir tranquilo, no le he hecho daño a nadie, no tengo por qué disculparme, me siento en paz conmigo mismo. Las personas más malas son aquellas que aún sabiendo que no han hecho nada bien, no tienen dañada la conciencia, éstos duermen como troncos. Son malas personas o son gente que camina, o como la novela de Benjamín Prado, Mala gente que camina, como también las hay buena gente que camine. La gente buena vive feliz, pero los hay que son felices y tienden a caer por el simple hecho de tener cierta sensibilidad, que se convierte también en una debilidad. Conozco a gente que vive resentida, no hay cosa peor que un escritor resentido, no escribirá bien nunca, pero los hay que tienen sus debilidades y caen en el resentimiento porque no obtienen las respuestas adecuadas de aquello que les aflige, que les tortura, les envenena la sangre, y éste tipo de gente, que suele ser buena, no sale del atolladero porque escriben desde el odio, y no tienen ni consuelo, ya que su moneda de pago es el ostracismo. Sean consecuentes con su conciencia, a aquellos que tratan de vengarse la respuesta la obtienen al poco tiempo, y justamente al poco tiempo tienen que resarcirse. Eviten la ofuscación con respecto a lo literario. Es una viga de poco aguante, la elección de vengarse entorpece las cosas, es mejor hablar por derecho, que por derecho tiendan a hablar en contra de ti mismo. Las respuestas no están en el odio, la venganza, el resentimiento, la repuesta está en la conversación tranquila, pausada, sin violencia, sin lugar a los momentos de tensión, hablen, discrepen, interpreten, dialoguen. 

Capplannetta y el sol protagonista

Posted on 11:47

Sometido como estaba, ya no sólo en ciertas cargas familiares, tenía un huerto que él mismo había descubierto con unos compañeros de trabajo. Todo era cuestión de quitar la maleza del lugar, ya que era un llano, que en el lateral circundaba un riachuelo perfecto para regar la siembra. Entre él y unos compañeros se pusieron manos a la obra. Primero había que limpiarlo, hacer las acequias para los regadíos, y después cercarlo con cañas para ahuyentar a los intrusos. Había quedado un huerto maravilloso, en él pasaba las horas libres y los fines de semana. Se llevaba a su familia y él, mientras labraba la tierra, los niños jugaban con palos y juguetes que se llevaban al huerto. A veces se comían un tomate con sal y cuando era tiempo comían habas crudas. También asaban patatas y se comían un chorizo asado en el fuego. Los niños disfrutaban bastante, el único inconveniente era que alrededor del huerto había un circuito de motocross, cómo se ponía la siembra cuando había carreras, llenas de polvo, eso, y lo pesada que se ponía la gente pidiéndole al hombre que les dejara pasar al circuito a través de su huerto, él nunca se negaba, incluso su cuñado iba cuando había competición. Una vez a un hijo suyo le regalaron una sudadera de nylon de motocross, desde aquel momento siempre supo que tendría motocicleta. El padre también tuvo motocicleta, pero éste, dueño del huerto, renegaba de ellas porque tuvo una vez una caída. Le pusieron una prótesis en la muñeca. Desde entonces, el niño ya adolescente, andaba con su moto por todos los lugares asilvestrados o de asfalto también. La madre de éste, cada vez que sonaba una sirena, pensaba que era por su hijo y temía lo peor. Él le decía a su madre para tranquilizarla: -Tranquila mamá, que siempre llevo casco. Desde que éste se compró la motocicleta era el sol protagonista de su barrio, así eran las cosas. Era vicio lo que aquel chaval tenía por su moto, su padre se acordaba del huerto, y renegaba del recuerdo, cosas de la gente que ha vivido desastres. 

Capplannetta y la parca

Posted on 11:39

Yo, cuando venga a visitarme la parca, no voy a llevarme nada de este mundo, pero muy en especial la memoria, no quiero acordarme ni que estuve en la Tierra, en el caso de que exista el cielo. No voy a llevarme ni los huesos, que hasta ahora es bien sabido que la osamenta ningún ser que estuvo vivo jamás se la han llevado. Yo lo que quiero que hagan conmigo es abono, para que abonen el árbol que quiero, que deseo que planten cuando venga a mí la parca muerte. Morir no me da miedo, llegaré a la hora exacta, y también sé cuál es la salida. Que no llore nadie por mí, que digan aquello de: -Otro más que se va a criar malvas. No pretendo ser un paño de lágrimas. No sé, ni nadie sabe, qué última morada me tienen preparada. Lo que sí sé que estuve en el mundo el tiempo suficiente para entender que vivir es una locura. No me suicidaré, aunque no se puede decir de este agua no beberé, pero siendo la vida una tremenda locura es bonito vivir. Me gusta vivir, debo ser honesto. Así que a vivir. 

tertulias telefónicas (flashes y flashbacks en una charla)

Posted on 20:52

Hacía tiempo que no me ocurría, y otra vez me sorprendió como una emboscada, ayer perdí el hilo en una conversación telefónica y me he sentido muy culpable, tal vez diría ridículo, torpe, patético. Conversación que mantenía con mi amigo Juan A. Herdi. Mi amigo no perdió la compostura en ningún momento, se portó como un caballero comprensivo y me ha ayudado incluso a resarcirme. No quiero ser oportunista, tampoco un lameculos, pero tengo el recuerdo de mi vida de casado muy verde todavía, de lo vivido antes y cómo lo vivo ahora y porqué. Le estaba contando a mi amigo mi experiencia con los abogados, y paulatinamente me iba introduciendo en una estampida de pensamientos y recuerdos no superados, por cierto. Para tratar de quitarle hierro al asunto del lapsus verbal Juan A. comenzó a contarme una historia de monjas nicaragüenses a las que les gustaban los europeos estilo David de Miguel Ángel, entonces ya era una piltrafa recordando y recordando. La conversación con Juan A. se zanjó con un plomizo coitus interruptus verbal al que la sombra de la oscuridad ha  despertado cuando me remontaba a aquellos años  perdiendo el hilo (tengo que aclarar que cada vez lo pierdo con más facilidad) yéndose a la fuga de otro mal recuerdo, la conversación se finiquitaba como en un velo que opacaba de tristeza nuestra alegría leve y  nos fuimos desanimando y nos dijimos al unísono: -Aguriño y cortamos la charla como dos tristes jilgueros sonámbulos. Cuando colgué el teléfono me puse a renegar, a examinar cada amapola espinosa. Cuando me cantaba por ejemplo: Madre, ¿porqué me hiciste macho? Si a mí me gustan los muchachos. Daño me causaban sus cantes de acusatoria e inquisitoria insolencia tras su empañado sarcasmo con el que me ofendía deliberadamente, porque quizá tenga mi lado femenino pero jamás he sido una Selva Ramírez, ni cabro, ni como quieras nombrarme para despreciarme, ya que no soy un “macho” (odio el mito cutre de macho ibérico), pero sexualmente no me gustan los muchachos. Ya que si yo fuera homosexual no cometería locuras que cometí antaño, locuras como la de cruzar un océano, locuras que no es preciso rememorar, además no tengo el porqué justificarme. Y si fuera homosexual ¿qué? Puede que cometa el pecado de ser un enfermo mental, tantas veces vilipendiado por ello, pero mil veces me pondría en el lugar donde estoy, con barriga, con pérdida de hilos, con lapsus verbales, y con quemazón tras haberme colgado el san benito de tonto de remate, quizá no pertenezca a la ofrenda del cielo, pero no rezo y golpeo con el mazo después. 

Arte sublime

Posted on 17:38

Hace poco vi la película de Vincent Van Gogh encarnando el papel Willen Dafoe. Me pareció bellísima. Se podría mantener en una tertulia una discusión sobre los amarillos de Van Gogh. En esta vida, es una suerte inmensa además, tenemos el arte y la cultura como aliciente. Yo estoy enfermo de cultura, si me faltara yo creo que de alguna manera la sacaría de alguna parte, pero el ser humano es inteligente y siempre la ha necesitado, la ha requerido, la ha sugerido. Aquellos que buscamos siempre el lugar donde la cultura esté, no es que seamos distintos, es que pedimos algo más, somos exigentes en ese sentido, necesitamos de elixires, de flores de Bach. Yo no podría vivir sin Internet, pero antes que Internet, no podría vivir sin música, sin literatura, sin cine. Cuando me dispongo a crear una mixtura no sé donde quiero llegar, pero me encanta asombrar a la manada, llámenlo vanidad o tal vez la impronta del hechicero. Considero a aquellos que cantan, crean, escriben, interpretan música, componen, en fin, todos los que crean arte en definitiva, como seres especiales, en eso no existen los más y los menos, de cualquiera que cree se puede sacar una enseñanza, una visión, curar el mal del tedio a la manada, ejercitar el criterio propio y el común, acaparar sensibilidad. Mucho nos queda que aprender para conocernos por completo, somos una maravilla hecha misterio. 

Capplannetta y las sombras del dormitorio

Posted on 17:29

He andado ciego y sordo por las sombras de nuestro dormitorio, me esclavizaron a golpe de látigo andando de cuclillas por los sótanos de tinieblas de las que guardas tu propio repertorio. He mojado en tinta china los desastres de nuestro matrimonio, y adiviné por encima que nuestro desatino venía directamente de las catacumbas del manicomio. He saboreado muchos o todos los cloroformos, de todos cuantos probé el peor fue el del estorbo. Y así ha sido mi vida contigo. Me escapé como un fugitivo por el párrafo de lo contradictorio, y anunciaron mis sueños que se harían montaña de finísimo polvo. No es que sea nuestro anecdotario una huida sin regreso, una estampida en plena guerra, una crisis del quilombo, es mero ejercicio en plena praxis plagado de deseo y puro morbo, no es que sea estratagema puesta a secar al sol, una manera de decir que no sin bombo, es un residuo apartado de todo cortejo primaveral, donde suscribo que ya no te conozco, para mí eres algo nuevo, me vienes corto, como un traje tras engordar al que hay que añadirle un trozo, o un traje hecho a medida por las medidas que yo mismo me impongo. Juro no mascar chicle en clase, prometo aprenderme lo del asombro, he cruzado campos de miseria y yo ya no respondo, a las botellas lanzadas al mar, a mi virus de laboratorio, y prefiero hacerme el tonto, tonto venido a menos, aunque yo a ti ya te conozco, cambié tu sorbo por la mitad de mi rezagado y tímido vestigio roto, hecho jirones, yo mis culpas las destrozo, fumando cigarrillos que humean nicotina y alquitrán y se convierten en ceniza, nada y polvo. Se las llevará el viento, y serán nada, y yo ya seré otro. Otro. 

Capplannetta y las bibliotecas

Posted on 17:11

He dicho ya algunas veces que puedo disfrutar de una biblioteca de barrio debajo de mi propia casa. La biblioteca tiene un magnífico fondo donde están en los anaqueles todos los libros por orden alfabético y por géneros. Para ser una biblioteca de barrio tiene un buen fondo de poesía, incluso tiene teatro, tanto en catalán como en castellano. De esta biblioteca he podido disfrutar de libros descatalogados, he podido leer y releer a Roberto Bolaño, a Manel Castells, hoy ministro de universidades, he leído mucho poesía de la Generación del 27 como también Generación del 98, la poesía de los novísimos, la generación del 50 y la del 36, también a mis contemporáneos, fue ahí donde me encontré con José Luis García Herrera. Quiero añadir que disponen de todo un revistero de todas las revistas que se leen en el país. Tienen enciclopedias desde naturalismo hasta la enciclopedia Larousse. Para llegar a la biblioteca no haca falta ni que salga del edificio. También tienen un buen fondo musical y de cine. Gracias a la lucha de todos los vecinos de Torre-Romeu se han logrado grandes avances sociales. En la biblioteca si encargas un libro te lo traen desde la gran red de bibliotecas de la xarxa de biblioteques públiques de Barcelona, y el carnet te vale para toda Catalunya, hace tiempo que no visito la biblioteca, ya que ahora disponen de servicio por Internet, y tienen una excelente aplicación de móvil. Visiten bibliotecas, son parte de nuestro legado colectivo. 

crónicas desde cualquier otra primavera

Posted on 5:10

En las cosas que leí hace algún tiempo puedo contaros una curiosidad propia de gitanos. Contaron los supervivientes españoles que estaban recluidos en los campos de concentración nazis, que los días que más temían en los campos de concentración, ya que se ejecutaba gente a diario en las cámaras de gas, pero el momento más terrible de todos era cuando les tocaba a los gitanos. La gente del campo ya lo sabía que eran ellos, por los gritos desgarrados y porque se estremecía el campo entero. Los gitanos se defendían con violencia, ya fueran mujeres, hombres, incluso niños. Los gitanos con los que convivo no son malos, me refiero a los de mi barrio Torre-Romeu, ahora que estamos confinados cada uno en su casa, no quisiera sino romper una lanza a favor de los gitanos. Demuestran a diario como son, puede haber gitanos malos, aunque también los hay payos malos. La anécdota ésta de los gitanos ante la barbarie nazi, me llamó mucho la atención, son junto a los vascos la milenaria esencia europea, aunque los gitanos vengan de la India, dicen que salieron dos tribus de gitanos en su trayecto hacia otras tierras y una avanzó por el norte de África y la otra tribu por el norte, más bien por la Europa de los Balcanes. También está la leyenda del rey gitano Zoltan y Malipa (su hija) que fue testigo impasible de la ejecución de Malipa,  la inquisición española apresó a Malipa y fue condenada por la inquisición por brujería tan solo por leer la buenaventura, y ésta fue llevada a la hoguera y la quemaron delante de Zoltan, éste quedó muy dañado y no pudo soportar tan terrible recuerdo.  Cuando veamos una caravana de gitanos (aunque ya se vean pocas o ninguna) recordemos estos recuerdos que se apagan en la memoria como el fuego de la mañana que ha estado encendido toda la noche. Gitanos: señores de las carreteras, Dios os bendiga. Con vuestros cantes y algarabía cruzáis senderos de helada mañana y noches de verano con vuestras canciones. Vuestras guitarras nos hablan, vuestra luna fiel nos contempla, unión de todas las deidades y todas las virtudes en una sola etnia, si no existieran los gitanos habría que inventarlos, los gitanos son parte de nuestros barrios y debemos aprender a vivir todos como comunidad y ser dichosos. 

PALODÚ

Posted on 5:00

Te regalé unas gafas de sol Chanel,
jamás tuviste tanto oro,
como yo te quise mi madre también te quiso,
quizá debí regalarle las gafas a mi madre,
a ella también le gustan los regalos,
las blusas de seda, y las pulseras Pandora.
Te puse corona de anfitriona
y traías a la casa de ambos gente extraña.
Dejé los antipsicóticos y los ansiolíticos
abandonados a su suerte,
me puse a traficar con palodú
mientras me dabas sopa por no tener dientes.
Todo era de un color beige en tu vestidor
y lucías pijamas de lana gruesa grises como humo.
¿Qué cruel beso te di que dejó tus labios helados?
Me contestaste Poco Hombre, 
tú sabrás qué no habrás besado.
No besaste mi cuerpo de piña desnudada,
y te pusiste a bucear por el cuarto,
dijiste que te ahogabas en el pantano
mientras yo me sumergía y me llevaba la corriente 
por poemas todos ditirambos. 

Capplannetta de LSD

Posted on 19:29

Estaba todo el coche cargado con el equipaje, llevaban hachís y ácido lisérgico, también conocido como LSD, se fueron al mar, lejos de cualquier rutina. Llegaron al camping y ahí ya empezaron a beber cerveza mientras montaban la tienda, iban a desconectar, los ácidos los llevaban en un plástico de un paquete de tabaco. Se fueron a la playa y a comer algo, compraron un pollo a la brasa, algunos de ellos ya habían comprado alcohol para pasar la noche, esa noche iba a ser mítica, se decían, tenían ganas de experimentar con LSD, llegó la noche y Teo con su novia Ana no paraban de discutir, ya se habían comido dos ácidos, los ácidos eran cuadraditos de papel secante con el ácido lisérgico untado en el papel. Uno de ellos comenzó a decir: -Que me estoy volviendo loco, dejadme, por favor, que me estoy volviendo loco, no se lo digáis a mis padres. Al parecer tenía miedo pues el ácido tenía fama de dejar a la gente colgada y éste estaba sugestionado por la mala fama. Capplannetta cogió un envase de cartón de sangría y se fue por la playa a caminar por la orilla, quería ver las luces que habían en el horizonte en la parte lejana de la playa, sus amigos le decían: -Cuidado con el mar, está bravo, cuidado. Capplannetta caminó y caminó y a mitad de camino se encontró a un hombre de una edad adulta, tirando a anciano, pescando en la orilla de la playa. Capplannetta se había comido un par de tripis, y éste le preguntó al pescador: -Jefe, queda mucho para llegar al pueblo. Y contesta el pescador: -Queda todavía un trozo, pero allí está todo cerrado, eh, te lo advierto. Y Capplannetta decidió quedarse con aquel hombre en la orilla del mar. -Jefe, ¿quiere sangría? Y le contesta el tipo:-No, tengo cerveza. De pronto comenzó a ver muecas graciosas en la cara de aquel hombre pacífico, y Capplannetta reía y reía, no podía parar, y le decía al hombre entre risas: - Perdone jefe, tengo la risa floja, el hombre se lo mira y le contesta: - No te preocupes, yo también he sido joven; y Capplannetta se relaja y le dice: - Vaya mierda, se me ha terminado la sangría. Y el hombre le dice: -No pasa nada, te invito de mi cerveza. Y Capplannetta se confió con la confianza que le había ofrecido aquel hombre ya mayor. Y se pusieron a conversar: - Capplannetta le contó lo de los ácidos, le habló mal de sus amigos, y el hombre le contó que se dedicaba a la pesca por afición, que tenía una mujer y una hija, y que pronto se iba a casar, que estaba muy ilusionado. Capplannetta dijo de irse pero el hombre no quiso y le ofreció más cerveza. Capplannetta aceptó. De pronto, estando los dos medio borrachos, vieron amanecer desde la orilla del mar, era extraño, apenas dos extraños, un adolescente y un hombre maduro en aquella escena, Capplannetta le dice, bueno yo me tendría que ir ya, y el hombre accedió sin haber pescado nada, bueno sí, pescó un amigo joven, porque los dos, Capplannetta y aquel tipo se acordaban de esa noche loca. Capplannetta no podía olvidarlo, luego le dio cierto miedo, pues pensó en las consecuencias que le pudo traer hablar él sólo con un desconocido. Capplannetta se reía recordando los efectos del ácido, había sido una noche que no olvidarían, mientras tanto, sus amigos durmiendo en el camping. Y Capplannetta se dijo no sé ni cómo se llama, pero era buen tipo. 

Capplannetta ha sido capgrós

Posted on 17:21

Cuando estaba en la colla de Gegants i Capgrossos de Sabadell lo mejor era la sortida y la paella que preparaban los de la colla, no se imaginan la paellera tan grande que tenían, éramos muchos, y todos con un hambre de perro después de haber estado danzando al compás de tambores y grallas. Yo tenía momentos que cuando cogía el cabezudo (el capgrós) me lo pasaba muy bien, cierta vez me caí, y me hizo polvo, también el cabezudo. Que era la cara de un demonio guiñando un ojo y sacando la lengua, era verde y rojo, de cartón piedra, así que lo rompí, aunque no hubo problema, los chicos de la colla lo arreglaron. Era un espectáculo verme danzar con mi pistola dispersora de agua, en el verano disfrutaba yo y también las familias que salían a vernos. De ahí viene mi nombre de Capplannetta, he sido Cap y también Cúa, Capplannetta tiene tanto significado para mi vida, es un pseudónimo con varias acepciones, pero algunas son más que evidentes. A mí, al igual que Andalucía, también me ha tirado la tierra catalana. Catalunya para mí es algo grande, nací aquí, y la he recorrido mucho. He conocido muchos pueblos y vilas de Catalunya, conozco a pageses, y entiendo el catalán perfectamente, pero no suelo hablarlo, ya que tengo un acento andaluz muy acentuado. Valga la redundancia. Me da la risa hablar de mi acento arraigado en mí, no lo puedo disimular. Los catalanes son buena gente, unos más que otros, como en todas partes supongo, bueno, yo no me puedo quejar del trato que me han dado y aún me siguen dando. Algún día me explicaré en catalán, mi hermana y mi cuñado lo hablan a sus hijos, mi hermano no, algún día...

Capplannetta y la ruina con propina

Posted on 17:09

Quizá haya quienes se alegren, otros que se sorprendan, y otros tantos que tengan una actitud de conmiseración para mi persona. Me da igual, sé que prometí no hablar más de cosas que afecten a mi intimidad, pero éste es un caso distinto, ya que, hablo de la ruina propia (que no de la miseria) y de los efectos que esta produce cuando se quieren llevar proyectos culturales a cabo, porque es lo único que nos queda (me queda), también porque es lo único o cuasi lo único que vale la pena tal empeño. El hecho de que haya vivido la noche y sus excesos me han llevado a los postres que vivo ahora, la juventud siempre es empezar por el postre, para lo que el postre que tomo ahora es sedentario, amargo e insulso. No lo es demasiado, ya que tengo la fiel compañía de mis libros, también de mis web/blogs, en las cuales me refugio de igual manera que me expongo, muchos dirán: ¿y porqué te expones? Y sí, es una pregunta que yo mismo también me hago. Me expongo porque quiero lanzar mensajes al mar, me refugio en mi isla, que bien pudiera ser La isla del tesoro, pero en este caso vuelvo a redundar en lo mismo, los libros, la música, el cine, sí no fuera por estas cosas que a los demás puedan parecerles secundarias, para mí no lo son, son primarias como lo puede llegar a ser la comida, el agua, o el sexo, yo, a diferencia de otros que prefieren llamarlas cultura, yo sigo mi senda para decidir llamarlas ocio, ya que todas las cosas que conllevan una pizca de divertimento sé que también algunas se catalogan como cultura, aunque yo soy más bien de los que predican que a cualquier cosa llaman hoy cultura, no sé si tendré razón, lo que me queda es eso y el poco tiempo que estoy con la familia (menos del que quisiera) porque ellos sí me entienden. Yo pienso que cuando no se tiene dinero y por menesteres o azares del destino caen en tus manos libros, música y cine (repito) es como sentirse privilegiado,  porque la comida y el agua potable son cosas que debieran ser obligatorias para toda la humanidad, y por supuesto universales. Hoy en día mucha gente se mea en la sopa de los pobres, otros buscan acaparar, otros consumir para ofrecérselos a su reducida familia, pero la naturaleza del ser humano es ir a más, y a veces por desgracia aviene a menos, ir a menos te puede llevar a la ruina, pero mi ruina no es debida a la ruina de otros, o a la desgracia de otros tantos, mi ruina es el placer que me ha dado siempre la fiesta y lo generoso que yo mismo he sido para los que han venido conmigo. Sé que a veces he pecado de ingenuo, otras, mi ceguera no me ha dejado ver la verdad, y otras, lo he sido porque yo lo he querido así, porque me ha dado la gana, aunque los más beneficiados siempre han sido los bancos. Los bancos mientras tienes dinero o te queda algo de crédito son tus amigos, a ellos les sobra el capital, y por eso dan y dan, pero eso que te ofrecen con tanta amabilidad después hay que pagarlo, los intereses son terroríficamente abusivos, y en realidad lo que pretenden es tenerte siempre enganchado con una deuda. En fin, pocas cosas son tan volubles como el dinero, y más aún cuando comprendemos que este dinero no nuestro, es una invitación a morder el anzuelo eternamente. 

Capplannetta y su swing tropical

Posted on 15:24

Debo confesar ahora, aquí, que no puedo vivir sin el swing tropical, añoro músicas como Nickodemus, o como Calle 13, ahora Residente, el gran Compay Segundo, Camarón de la Isla, Wilson Manyoma, y muchos otros salseros y flamencos con el swing tropical. Echo de menos las discotecas de rumba, pero bueno, también son otros tiempos. Tengo preparados mis zapatos, mi vestimenta, mi otra sentimentalidad, todo parecido a Último tango en Paris, la película más exótica que han visto mis ojos. O por ejemplo, Apocalypse Now, es curioso, en las dos sale Marlon Brando, el gran Marlon, qué gran actor, su madre y su padre eran alcohólicos, también, como yo, engordó de mayor. Tengo ganas de coger un avión hacia algún lugar, estos pensamientos que tengo ahora, me fluyen como colibríes de colores. No podría vivir sin música, a lo mejor sin libros tampoco, pero con lo que no podría vivir es sin la voz de mi madre, es tan bella mi Mamicap...Ah, por cierto, ahora escucho Swing tropical, es Rokia Traoré, voy a ver en Google quién es..., ah, ya, es compositora, guitarrista y cantante maliense, es maravillosa, nació en enero del 1974, mira, me lleva tres meses. Es guapa, muy guapa. La canción que escuchaba se llamaba Laidu, es realmente una maravilla. Tiene que ser bonito África, aquí son ahora las 00:12h. La hora perfecta para irse a dormir, adeu, Bona nit. Quizá sueñe con África, ¡chachi!

Capplannetta y su viaje en globo

Posted on 11:17

Hoy, como el que no quiere la cosa, he cruzado un par de fronteras, fronteras punzantes que me estaban haciendo daño. Por fin el lunes pasamos a la fase uno, ya podré ir a ver a mi madre y a mi padre, son mis héroes personales. Por fin viajo en globo por páramos de negociador con la muerte, como en la película de Bergman. No he cogido el maldito COVID-19, aunque oportunidades las ha habido. No cantamos todavía victoria, cantamos mejor por aquellos que han sobrevivido, a los que fenecieron, la mayoría abuelos, cantamos un réquiem de rosas negras y crisantemos blancos para aquellos que nos han dejado, hoy, mañana y siempre. Mi globo es una bombilla, en esa luz habito yo solo. Es un globo que me iguala aunque el de mis semejantes sea aerostático y el mío un cristal compacto. Ya no son las metáforas como las de antes, no se prueba la fruta del amor con un templado verso en las entrañas de ésta tierra. Mi familia ha crecido, y no les voy a engañar diciéndoles que soy feliz, en esta vida son felices los niños especiales solamente, pero éstos también saben llorar cuando pierden a una madre, la rosa fiel de todas las maravillas, el prolegómeno de los te quiero, voy a tratar de cuidarme por mis viejos, y digo bien, mis viejos; ya no puedo ir por la vida haciendo el idiota como otras veces lo he hecho. Se acabaron las mortajas a la tristeza que te ahoga, aunque siempre haya un motivo por el que llorar a moco tendido por un tropiezo en las rayas de las aceras, como dice mi madre: -Si no te falta ni la leche de las hormigas, y tiene razón la vieja, ellos me quieren, ay, cuando me falten. No habrá ya huellas en el mar, aunque sí estelas detrás. 

Capplannetta y las tres viajeras

Posted on 6:47

Ahora se ven en una misma estampa las tres en su particular transcurso por la vida y lo que es el viaje, a veces un viaje obligado de no retorno, como el caso de los afrodescendientes de América, en otros casos por necesidad, como es el caso de tantos y tantos europeos que cruzaron el Atlántico para una vida mejor, al igual que japoneses y chinos cruzaron el Océano Pacífico para también mejorar sus vidas. O la de los peregrinos, que van a un lugar santo en busca de no se sabe qué bendición que esté en el lugar. Pero no, en este caso son tres viajeras, la primera de ellas ahora está colgando con alambres una luna de cartón piedra, y todo para celebrar un día especial para los gitanos, ese día es el 8 de abril, que es festivo para la raza gitana, porque no lo he dicho pero dos viajeras que aquí traslado son gitanas, la primera, ya mayor, se llama Camelia y escapó de la guerra civil de España y acabó en un pueblecito en la costa azul francesa, no se imaginan las direcciones que su trayecto tomó para encontrar la paz que tiene ahora. Pasó por la huida de los fascistas en España, ya que a los gitanos si los veían por la calle, los detenían y los apresaban, también pasó por la ocupación Nazi en Francia, y contempló toda clase de aberraciones que tiene el ser humano en toda y cada una de las peores actitudes. La segunda, también gitana, llamada Irina, se escapó de la Yugoslavia comunista y pasó miles de calamidades, ya que los gitanos eran sospechosos para el seudo comunismo de entonces, y enemigos de esa Yugoslavia que después se fragmentó. Después está la historia de Chistina, una hippie que se marchó de peregrinaje a la India, ella sola, y allí incluso abusaron de ella. La primera se llama Camelia y está colocando una maravillosa luna de cartón piedra, la yugoslava se llama Irina, y Christina. Tres mujeres viajeras y valientes, que descubrieron que la aventura está en el viaje, y no en el lugar donde se llega. 

Juan A. Muñoz Fuentes (In Memoriam)

Posted on 17:19

Creo que es ahora el momento, el momento idóneo para decirte aquello que no te dije en vida. No fui ni al crematorio, ni a verte al hospital. En realidad no era muy consciente de que estabas tan enfermo. Pero bueno, quiero recordar los bellos momentos vividos contigo, que han sido muchos. Recuerdo nuestras tertulias con vino blanco y cigarrillos. Recuerdo haber ido a buscar rebollones en la temporada, y lo generoso que eras conmigo. Me diste en vida muchos libros. Libros que conservo con gran estima y aprecio. Eras un hombre de campo, de bosque. Te gustaba la naturaleza en tierra firme, no veo justo que tiraran tus cenizas al mar, yo hubiese tirado tus cenizas a un bosque donde se escuche el jilguero, el chamariz, el ruiseñor, donde eras libre. Salías a buscar espárragos trigueros y venías con un manojo enorme. ¿Recuerdas aquel día en que nos cayó un rayo a unos cinco metros de distancia? Una bandada de patos encontramos más tarde que marchaban desde la balsa del campo de golf hacia el Parc Catalunya. Te gustaba trastear con las plantas, tenías muy buena mano, estaban hermosas y vivaces. Te enfadaban los silencios cuando hablábamos por teléfono. Lo veías como un gasto inútil. Recuerdo cuando me llamabas nebot y te reías con esa risa fresca que daba gusto contemplar. ¿Ves? Al final no fue nadie a tu funeral, tantos amigos que iban a buscarte y luego en las malas ninguno de ellos estuvo. El que sí estuvo fue el David, el rubio de la sala de máquinas. Bueno, yo tampoco fui, no puedo hablar. Pero yo, ya me conoces, no soporto ningún funeral, ni de amigos ni de nadie. En fin, espero que seas parte de la naturaleza, aquella que tanto amabas y tanto te apasionaba. Vuelvo a repetir, eras hombre de campo, y amabas la naturaleza, te encantaba estar rodeado de árboles, y cómo dijiste, viviste tu vida a tu manera, y eso es lo esencial de la vida, vivir los momentos como a uno le gusta vivirlos. Pasaste momentos malos, pero fuiste tú siempre, en lo bueno y en lo malo. 

Capplannetta y el gusano Vogue

Posted on 8:15

Al final en este mundo de pasarelas y escaparates es toda una aberración mórbida donde todo es efímero, todo es fachada, Anna Wintour tuvo una educación isabelina y odia el negro, black is beautiful, pégate una escapada al mundo del extrarradio, donde todos vamos con jeans y con camisas de franela, tu oropel en las páginas  couché, tus ínfulas de rica con  pamela como sombrero simboliza la descomposición del mundo. En tus páginas cada reportaje es una puesta en escena, peinados distintos, cambiarse cada cinco minutos, por eso hay chicas que se dedican a la cocaína. Llevar un reloj Cartier y una prenda Versacce te hace ir a la moda, pero en ello implicas al mundo infantil de la India y Bangladesh, ahora la moda china tiene su espacio en el estercolero de Londres, New York, Paris, Milán y Madrid. Este mundo del glamour cada vez se parece a una película de Federico Fellini, a ocho y medio, al final para ser exactos nos guardamos las vergüenzas en una caja de galletas de mantequilla y seguimos engordando, nos retirarán la ilusión por vestir con glamour, nunca el apetito. La moda china es de peor calidad aunque es explotadora como la vuestra, pero de fácil adquisición para el populacho, además crea tallas grandes. Fachada, pura fachada, maquillaos desganadas, montaos en el carro de la tele basura. Los gordos y rechonchos no tenemos talla en ninguna marca de Vogue. Yo, Capplannetta, y mi amigo, Otto Calcanhotto, estamos gordos pero ustedes sólo quieren un mundo estandarizado, un mundo de estereotipos y martingalas espectaculares. Esto es espectáculo. No puede ser otra cosa, Hollywood es la protagonista de vuestra mala reputación. Anna, cambia esa cara, vestirás muy bien, pero estás mal follada, parezco grosero, aunque prefiero realismo sucio, que envoltorio. 

comer con las manos

Posted on 17:24

El señor Jorge estaba siempre que sí los socialistas, que hay que hacer la revolución, que aborrecía  a Stalin, y prefería a Trotsky, aunque eso lo decía ahora, ahora que el telón de acero había sucumbido, al igual que la URSS, y toda la mandanga. Y me preguntaba: -¿tú que eres, de izquierdas o de derechas? Yo le contesté: - que le digo que yo soy apolítico, no creo en la política. Y el contestó: -Pues eso está mal, la juventud debe tener ideales por los que luchar. Llegamos al destino y le ayudé a llevar los tablones, pues pesaban mucho y el hombre estaba ya mayor. Mientras tanto me iba diciendo: -venga ánimo, que te voy a llevar a un sitio a comer pollo a la brasa, buenísimo. Yo le contesté: -¿A comer pollo a la brasa me va a llevar? Yo creía que íbamos al Ritz. Él se reía y me decía: - Esta juventud sin ideales, al Ritz nada menos, ¿crees que soy millonario? Y yo le afirmé: -Tiene usted más dinero que los zares de Rusia. Y él riendo y cansado me dijo: -A esos de nada les sirvió el dinero, las joyas y las riquezas, y mira cómo acabaron. Acabamos de meter los tablones y me dijo: -Venga, vamos a la pollería, yo te invito. 
Al llegar al restaurante había poca gente, pero todos con pollo a la brasa en sus platos. Nos sentamos en una mesa para dos y pedimos pollo a la brasa con patatas fritas. Me fui a lavarme las manos, ya que las tenía ásperas de haber tocado los tablones de la obra. El señor Jorge también se dispuso a lavarse las manos, el lavabo era pequeño, apenas cabíamos los dos para lavarnos, cuando llegamos a la mesa ya estaba el pollo servido con sus patatas fritas, pedimos para beber Fanta de naranja. Estábamos comiendo y yo le dije: -para mí la pechuga, y el dijo: -Bien, pues para mí el muslo, yo no hago distingos. Nos pusimos manos a la obra, y digo manos a la obra porque yo comí con las manos, el señor Jorge utilizaba tenedor y cuchillo. Todo el restaurante nos miraban sorprendidos, y yo le dije al personal con un tono alto de voz: -Nada me gusta más que comer con las manos. Miré al señor Jorge y me hacía ademanes de desaprobación. Mientras yo iba dejando puros huesos del pollo, el señor Jorge tenía una carnicería que le insinué: -Menuda carnicería, como esa ni las de Napoleón. El señor Jorge se mantuvo avergonzado y rojo de la vergüenza que estaba pasando conmigo. Acabamos de comer el pollo a la brasa y no pedimos ni café, nos fuimos enseguida. Cuando lo dejé en la puerta de la casa donde él vivía me dijo: -Menudo impresentable estás hecho. Y yo le repliqué: -Es que se me olvidaba que era usted aristócrata. Y el señor Jorge se fue muy disgustado, tan disgustado que no me llamó nunca más para ningún porte. Y ahora me arrepiento, no se puede ser ni déspota ni prepotente ni impertinente. El señor Jorge no es malo, ahora que lo pienso: -¿qué será del señor Jorge y su retranca comunista? Espero que esté bien, sólo eso. 

Capplannetta es otredad

Posted on 14:55

Jugando a Alguien voló sobre el nido del cuco me topé con el abismo de ser otra persona, aunque jamás sea Charles Manson, y mucho menos Mark Chapman, tampoco he pretendido ningún magnicidio como Lee H. Oswald, tampoco quiero hacer una matanza en Puerto Hurraco, no soy el saca mantecas, ni soy un ogro, Capplannetta es otro, y no ese que sale en el asesinato de hormigas, ni tampoco un vil bellaco, no maté a Bin Laden, ni soy el cómplice de ningún maltrato, soy otro. No soy ni el estrangulador de Boston, ni el asesino de la baraja, No matarás, primer pecado capital, oscuridad y soledad para quienes matan. Tampoco quiero herir ni a animales, ni a personas, pues vive a tu manera, pero no hagas daño a nadie, no te arrepentirás, quisiera invertir mi futuro en futuro para todas las especies del planeta, la tecnología salvará la Tierra, Salud para Sarah Harrison, Salud para Laura Poitras, Salud para Richard Stallman, Salud para Edward Snowden, Salud para Julian Assange, Salud para Jacob Appelbaum, Salud para Linus Torvalds, ellos son los directores de nuestro mañana. Yo soy Capplannetta, otro. 

Capplannetta y los cisnes

Posted on 6:53

Rogaban la máxima difusión de la noticia, en tres meses de confinamiento era la primera vez que los cisnes criaban sus polluelos, al parecer cuando los polluelos de cisne hicieron eclosión de los huevos alguien estaba esperando para robar los polluelos y llevárselos a su finca. Era lógico, Capplannetta pensó: -Quienes tengan finca han robado los polluelos, los papás de éstos cisnes estaban desesperados, pasaron los meses y los polluelos crecieron. Un día soleado que Capplannetta paseaba después de haber estado confinado cinco meses por el coronavirus, éste fue a un paraíso cerca de Sabadell, este paraíso era Sant Miquel del Fai, en este lugar había unos acuíferos y una fauna espectacular. Y allí en este lugar encontró a los cisnes substraídos del Parc Catalunya de Sabadell, al parecer había uno en negro, se mantenía firme en la línea entre belleza y apariencia de un payaso, era ambiguo contemplar los cisnes, preguntó por el lugar si los cisnes llevaban mucho tiempo en el acuífero y la gente decía que no sabía nada, al final encontró a una chica y ésta le informó que trajeron una camada de polluelos cisne hacía un tiempo, Capplannetta dedujo que sí, que aquellos eran los cisnes sustraídos del Parc Catalunya en Sabadell, y pensó: -Cabrones, nos han robado los cisnes y uno era negro, pero se fue tranquilo, se dijo así mismo, han tenido suerte, al menos no han hecho una tortilla francesa con los huevos, o se los han hecho a la cerveza para comérselos, ahora están creando belleza como también apariencia de payasos con su pico bermellón pintoresco y esa particularidad de ser un cisne propiamente. 

Capplannetta infantil

Posted on 7:44

De pequeño quería ser astronauta de mayor, pero me embelesaron las cosas de la vida terrestre, me topé con misterios, con chicas atractivas y me puse una cazadora de mi padre de cuero y me hice heavy metal, todo eso ocurrió hasta que me hice rumbero. Pero en mi infancia cogía mi Madelman y lo hacía volar en astronave por los muebles de la casa de mis padres, a modo de escafandra le puse el casco de moto del kit motociclista. Me lo pasaba Teta. Mi infancia ha sido pura felicidad, mis padres se llevaban bien, mis hermanos eran muy pacientes conmigo, en fin, una infancia como Dios manda. El Madelman era esquiador, con el kit de esquiador, pero yo me las ingeniaba para que pareciera un astronauta. No he tenido demasiados juguetes en mi infancia, me atraían más los juguetes baratos que los caros. Antes que astronauta prefiero la palabra cosmonauta. Infancia feliz, de la que me olvidé hace unos veinticinco años, años de inocencia, años de amor que me daban mis padres, amor de mis hermanicos, todo era perfecto, los abuelos vivos y yo jugando por debajo de las mesas. Felicidad que se me esfumó como un paraíso perdido imposible ya de recuperar. La paciencia de mi padre, los besos sonoros de mi madre, se acabaron mis juegos con mi hermano, éramos felices. Vida de Nocilla y merendilla.