Capplannetta Nunca Nadie Nada

Posted on 10:59


Cronometré mis plegarias y todas duraron tres segundos, de cada mixtura que recojo en el transcurso, me llevo un souvenir repleto de olvidos, ya no confío en Mickey Mouse, sin embargo, me he hecho furtivo en los bosques negros, y trampas pongo a mis sueños, a mis placeres pequeños un gran cielo abierto, con el que se me erizan los vellos y mi corazón es un dulce y sagrado escalofrío. El momento de las despedidas tiene una dicha y una pena, el momento de la muerte es lo que no tiene solución, acaso un ángel viniera y me prestara su hombro en mi desconsuelo, pues no he fumado ninguna porquería, ni le eché vodka a mi vaso de leche. Me rodeo de rotundos desengaños que me arrancan la piel a tiras, y me invento personajes de arte pop en cualquiera de mis impresiones por domesticar, no conozco a nadie que no codicie un don de astro, yo no soy astro, y os digo hoy que nunca nadie, nunca nadie regresó de las tinieblas, pídele consejo a papá. Recojo leyendas en los bulevares, y me apropio de aquello que no hice, pero no es que sea un ladrón, soy un coleccionista de alegrías con minifalda. Me gustan las adolescentes con sus uniformes a cuadros, la tragedia inglesa es que nunca regresarán de los patíbulos de Oxford. Dicen los agoreros que llegará la mañana a ser mañana, y que la madrugada es tan suya que parece una pared en el campo abierto, pero yo conozco un algoritmo que la pone como Dios la trajo al mundo, libre y necesaria, atractiva y arrebatadora, el sol es lo único que nos queda a los amantes de la tormenta. Fuego sobre fuego es el universo, y éste poema en prosa finaliza ahora. 

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